lunes, 27 de enero de 2014

COOKE Y SANTUCHO EN LA BÚSQUEDA DEL PROPÓSITO COMÚN

Por Ariel Aloi*

“La indigencia teórica arrastra a los desastres estratégicos”, sostenía acertadamente John William Cooke al expresar los propósitos de los Apuntes para la Militancia. Seguramente para algunos sectores políticos ciertas líneas aquí desarrolladas rozaran la herejía, de acuerdo a algunos dogmas establecidos luego de innumerables colapsos políticos e ideológicos y del creciente desarraigo de las presunciones revolucionarias al interior del movimiento popular.


Pensar en un punto concreto de síntesis entre el Cooke de la Acción Revolucionaria Peronista (ARP) y el Mario Roberto Santucho del PRT-ERP, podría, a primera vista, resultar una tarea infructuosa. Mas aun si la misma se establece desde los prejuicios de expresos “sistemas de creencias” impuestos por el derrumbe ideológico posterior a las derrotas estratégicas de fines de los 70. Sin embargo, ambos llegaron a conclusiones cercanas que sientan, sin dudas, algunos principios elementales para la articulación del movimiento revolucionario presente.

Santucho, a través del esbozo de construcción de la Organización para la Liberación de Argentina (OLA) con los Montoneros y la OCPO, interpretó cabalmente que no habría revolución posible sin el peronismo revolucionario. Sin dudas, esta reorientación ideológica y política, superadora de algunos conceptos vertidos en el “Poder Burgués y Poder Revolucionario” (1974), se presentó como una disposición no solo táctica sino centralmente estratégica: “…que unifique la lucha antidictatorial y encauce un trascendental proceso hacia la completa unidad política y militar de las organizaciones revolucionarias proletarias y populares…” (Boletín Interno Nº121 del PRT, 14 de Julio de 1976).

Cooke, en el Congreso de la Liberación Nacional realizado en Buenos Aires, en noviembre de 1959, proclamó una serie de conceptos categóricos: “… de la misma manera que declaro que no puede haber liberación sin el Peronismo, reconozco que tampoco podrá hacerla exclusivamente el Peronismo. La tarea requiere una movilización popular muy vasta, una gran política de masas orientada por un programa que sea, al mismo tiempo, inflexible en el mantenimiento de ciertos principios fundamentales y suficientemente amplios como para superar los particularismos ideológicos de sectores que coinciden en el propósito común.”

En primer lugar, podríamos reafirmar que tanto en Santucho como en Cooke se imponía el “propósito común” por sobre los “particularismos ideológicos”. En segundo, que ambos llegaron a comprender que las divergencias en la estrategia y la táctica, e incluso en cuestiones de “identidad”, no podían abortar la búsqueda de “…la plena libertad del hombre y la plena soberanía de la nación”. Santucho pensó en la OLA y Cooke en el Frente de Liberación Nacional, ante diferentes periodos de la realidad política argentina, como las herramientas estratégicas que permitieran el despliegue de las inmensas fuerzas del pueblo.

Repensar, estudiar, asimilar y aprender de estas experiencias son medidas que permitirán a la militancia revolucionaria y patriótica frustrar la “indigencia teórica” que tanto se fecunda en las usinas ideológicas de las izquierdas vernáculas y los nacionalismos domesticados. Ir en la búsqueda del “propósito común” será la gran plataforma que nos ubique por fuera de los esquemas de las jactancias amenazantes y discursivas, y si, finalmente, en las verdaderas batallas por la libertad de la Argentina.


*Integrante del Secretariado Nacional de la Organización para la Liberación Argentina-OLA