Entre otras cosas se denuncio la entrega de nuestros recursos naturales y nuestros medios a monopolios como Repsol y Telefónica. De la misma forma se volvió a reclamar por la situación de los presos políticos que luchan por la libertad del País Vasco y por la autoderminacion de la milenaria nación.
La movilización partió con cientos de marplatenses desde la Catedral para llegar a las puertas de Telefónica, que se encontraban custodiadas por una gran cantidad de efectivos de la policía bonaerense, luego continuo por el centro de la ciudad hasta llegar a Plaza Rocha donde una asamblea concluyo la actividad.